jueves, 28 de abril de 2011

Un nuevo amanecer (parte 6)

-Nessie-dijo Jacob poniendo su mano en mi hombro e interrumpiendo mis pensamientos, lo miré y él dio un paso atrás
-Pensé todo esto de la carta y las palabras de Seth, considerando que sea él y he llegado a la conclusión de que voy a encontrarlo en el Castillo como lo indicó.
-¿Cómo que ‘voy’-comencé a replicar-no me quedaré aquí y en ninguna parte, escúchame bien Jacob Black, no me vas a dejar sola y yo no voy a dejar que te encuentres con Seth solo, ¿Qué tal si es una trampa?
-Exacto Nessie, no voy a correr el riesgo de llevarte conmigo, tú mamá me dio el mejor trabajo y es el de protegerte, así que lo haré y cumpliré la promesa de cuidarte.
-Pero esto no se trata de ti, ni de mamá o mi papá, es una decisión mía, yo quiero ir, no te pregunté si podía ir o no, dije que lo haré y no hay manera en la que me puedas detener ¿O me tacleará el macho Alfa?-hizo un mohín-Puedes lastimarme pero no sin que yo te de pelea o intente hacer algo para defenderme.
-Reneesme Carlie Cullen Swan ¿Te has vuelto loca? Yo jamás podría lastimarte, ni siquiera me pasaría por la cabeza hacerlo, no hay forma en que pueda tocarte con la intención de causarte algún tipo de dolor, no quiero que vayas porque…- No terminó la frase y miró al suelo, juntando las manos detrás de la espalda.
-¡¿Por qué?!- Grité desesperadamente.
-Porque…Te necesito, porque no quiero que te pase algo, porque no podría vivir sin ti y jamás me perdonaría si algo te pasara, porque ya no es la gravedad la que me sujeta a la tierra.
Guardamos silencio por un momento, y él agachó la mirada, como si lo fuera a regañar por lo que había dicho, pero llegó un momento en el que no pude aguantarlo más y comencé a reír a carcajadas.
Me tuve que sentar en la orilla de la cama para poder soportar el dolor de estomago que me había dado a causa de tanta risa.
Jacob me miraba como si me hubiera vuelto loca, pero es que de verdad no podía creer que todo lo que había dicho fuera en serio.
-Te digo que tú eres mi razón de vivir ¿Y te ríes?
-Es que…-Dije tratando de controlar la risa- No puedo creer que inventes todo eso para convencerme de que me quede.
-¿Sabes qué?- Dije sin más rastro de esa risa incontrolable- Pienso que sólo dices todo esto porque si es una trampa y tienes la oportunidad de matar ‘sanguijuelas’ quieres quedarte con todo el crédito y así convertirás tu sueño realidad quedándote con el protagonismo.
-Reneesme ¿Cómo puedes decir semejante cosa? Si lo único que he hecho es cuidarte por seis años y es la única cosa que quiero seguir haciendo en mi vida.
-Bueno como sea, de todos modos iré contigo
-Nessie…
-Espera Jake- Dije interrumpiéndolo- Se me acaba de ocurrir una idea, en donde ambos salimos ganando. Utilizaremos mi crecimiento como un distractor y mi don como un arma.
-No aceptaré la idea si tienes que involucrarte más de la cuenta.
Descuida jefe, irás a encontrarte con Seth como lo indicó; y yo iré contigo, pero desde cierta distancia; me colaré con los humanos que se encuentren en el Catillo, ellos no me reconocerán ya que la última vez que me vieron era tan solo una niña y vaya que he cambiado.
-No es seguro Nessie, si el rastreador ese del que escuche está ahí, te encontrará.
-Ahí es donde entra mi poder en acción ¿Recuerdas el escudo de mamá?
-Sí, era increíble, pero tú no puedes hacerlo porque tú no nos rechazas, sino todo lo contrario no nos dejas salir.
-Exacto, sí, tienes razón en todo lo que dices, pero he estado pensando que existe la posibilidad de que yo pueda proyectarlo como ella, como por ejemplo Zafrina, sólo que ella selecciona literalmente las mentes de a quién va a mater la imagen y yo tal vez tenga la misma característica de papá y mamá, que pueden abarcar toda una habitación.
-Bueno y todo esto ¿Qué tiene que ver con lo de mañana?
-Que tal vez pueda proyectarle a nuestros enemigos otra imagen, y hasta podría mostrarles una imagen de ti con cara de otro chico.
-Pero ellos podrían llegar a olernos.
-Sí pero no sabrían que donde estaremos exactamente porque también habrá humanos y el olor de la sangre los distraerá un poco, además de que tu aroma no es uno de sus favoritos.
-Está bien, está bien, tú ganas. La verdad Nessie que ésta vez me sorprendiste con éste plan tan elaborado- Me aplaudió- Bastante creatividad, me gustó.
-Gracias, gracias-Dije inclinándome hacía enfrente hacia enfrente como los actores cuando termina el show-Pero ahora tengo que empezar a trabajar son este…poder o don, como te guste llamarlo.

miércoles, 20 de abril de 2011

Un nuevo amanecer (parte 5)

Dentro de la caja aún quedaba algo, así que saqué una hoja blanca que estaba un poco maltratada, estaba dividida en cuatro la hoja, así que en el primer desdoble vi el nombre de Seth Clearwater.
-Jake-dije parándome y enseñándole la carta.
Rápidamente Jacob tomó la carta, la desdobló y la empezó a leer caminando de un lado a otro:
-Jake y Nessie quiero avisarles que también estoy en Río de Janeiro y que los he encontrado gracias a un amigo de Edward, les he mandado la pulsera de Bella para que comprueben que no es una trampa.
‘‘Los espero mañana a mediodía en el Castillo de las Brujas, lleven consigo sus cosas y cuiden que nadie los siga.
A Jacob le apareció una sonrisa que hacía mucho tiempo no veía; por mi parte no podía hablar ya que había quedado atónita y demasiado sorprendida por la noticia: ¡Había sobrevivientes! O al menos ahora sólo uno, pero lo había, y eso era lo más importante ¿No?
Empecé a correr a mi velocidad sobrehumana y guardé el equipaje mientras una vez más mi mejor amigo se quedaba atónito y caminando de un lado para otro, hablando en voz muy baja diciendo ideas incompletas como:
‘Los chupasangres podrían…’ ‘¿Y si es una…?’ ‘¿De verdad es Seth quién…?’
Yo sólo lo escuchaba y continuaba alzando nuestras cosas  y sí, Jacob podía tener razón, tal vez era una trampa, pero teníamos que la pulsera de mamá, con el corazón de cristal que mi papá le había regalado y con él lobito que Billy enseñó a tallar a su hijo y aunque fuera una trampa, tal vez nos llevaría a Italia, con los Vulturis y mi familia, pero no había ni duda ni miedo dentro de mí, tal vez tenía seis años de nacimiento, pero mi conocimiento era mucho mayor, mucho muy grande, lo suficiente como para hacerle saber al mundo en que se había convertido la realeza vampírica, lo suficiente como para dejar en vergüenza a Aro, Cayo y Marco, no se iban a ir limpios de esta batalla, porque si mi familia había muerto, el sacrificio valdría la pena, no dejaría que unos vampiros con aires de superioridad me tuvieran asustada y menos cuando ellos no hacían más que esconderse en Volterra.

jueves, 14 de abril de 2011

Un nuevo amanecer (parte 4)

Abrí los ojos de golpe, y noté que Jacob tenía tensa la mandíbula. Intenté zafarme de los brazos de Jake, pero él no me dejaba.
-Puede ser importante-le dije, tocándole la mejilla para mostrarle mi preocupación.
Soltó mi cuello y abrió los ojos.
Me paré de la cama y corrí hacia la puerta con la velocidad que un humano no podría usar, me arreglé un poco el cabello largo rizado que ahora ya me llegaba a la cintura, tomé una bocanada de aire, respiré y abrí la puerta.
-Buenas noches-dijo la recamarera y yo le sonreí-Señorita Wolf el día de hoy recibimos un paquete para usted, y necesitamos que firme una hoja.
-Claro-dije extendiendo las manos al recibir una hoja sostenida con una tabla y una pluma.
Era gracioso porque mamá me había puesto como Vanessa Wolf en la identificación falsa, así que tuve que inventar una firma para ese nombre.
Firmé y me entregaron una pequeña caja del tamaño de mi mano. Di las gracias y corrí de nuevo a gran velocidad para acostarme otra vez en la cama de Jacob, aunque él estaba sentado y viendo por la ventana que estaba a cinco metros de él.
Comencé a abrir la caja ignorando el aspecto ausente del lobo a mi derecha.
Saqué de la cajita una pulsera con un lobo tallado en madera, como si el lobo le aullara a la luna y en el otro extremo de la pequeña cadenita había un corazón de cristal, que me llamó la atención pues estaba tallado en innumerables caras que resplandecían a la tenue luz de las lámparas.

domingo, 10 de abril de 2011

Un nuevo amanecer (parte 3)

Jacob levantó la mano-un poco temblorosa-y con las yemas de los dedos recorrió mi frente, la sien derecha, mi mejilla y la barbilla, deslizó su mano por mi cuello con la misma delicadeza, como si tocara una burbuja y luego la dirigió hacia mi nuca, metiendo la mano debajo de mis largos rizos, se inclinó un poco hacía mí y mis cejas comenzaron a temblar. Sabía lo que intentaba hacer, pero yo no sabía cómo reaccionar, no sabía que decir o qué hacer, era irónico porque mi mente trabaja más rápido que la de un humano y ahora no podía ni pensar, también se me dificultaba la respiración y mi corazón latía frenético y a consecuencia de eso mis mejillas estaban llenas de rubor.
Pero a decir verdad, no quería detenerlo, y aunque jamás había pensado en tener una cercanía con él de este tipo, no podía negarme a aceptar la posibilidad, de un encuentro más cercano.
Mientras pensaba en todo esto, sólo había pasado un segundo y Jake ya se había acercado más, dejé que las cosas fluyeran y me dejé llevar por el momento, los dos cerramos los ojos y esperé a que sus labios tocaran los míos, pero alguien llamó a la puerta.

sábado, 9 de abril de 2011

Un nuevo amanecer (parte 2)

Ya había logrado enseñarle a Jacob español, pues al principio el plan original de mamá había sido que fuéramos a Brasil, dejándonos una nota en la bolsa que ese día llevaba en mi espalda, además de dinero, pasaportes, una licencia y varias cartas y aunque después tuvimos que encontrar a un amigo de J. Jenks en Francia, nos ayudó todo lo que mamá había preparado.
Por la tarde Jacob y yo fuimos a la habitación del hotel y pusimos una película de persecución policiaca-las favoritas de Jake-al principio yo estaba en mi cama y él en la suya, pero sentí una necesidad de estar más cerca de él.
-Este… ¿Jake?-Pregunté vacilante.
-¿Sí’- Respondió sin despegar la atención de la película en el televisor y con las manos llenas de palomitas.
-Yo…tengo un poco de frío así que me preguntaba si podía quedarme contigo esta noche.
-Reneesme ¿Desde cuándo te da frío?-Preguntó entrecerrando los ojos aún con ellos en el televisor-Tu y yo estamos a la misma temperatura y aunque no fuera así, estamos en Río de Janeiro, un lugar donde la primavera es eterna.
Era obvio que mi pretexto para estar cerca de él no había funcionado y que por supuesto había sido demasiado tonto, pues no conocía la expresión ‘frío corporal’
-No es necesario fingir Nessie, no tenías porque hacerlo, sólo ven aquí y ayúdame con éstas palomitas porque ya no puedo comer más.
Me levanté de la cama en un salto y me acurruqué en sus brazos sin ningún problema cómo si la forma de cuerpo hubiera sido hecho para que yo encajara en él como un engrane perfecto.
-Por las calorías que quemas podrías comerte esas palomitas y una tonelada más-dije mirándolo a los ojos.
-Y tú te viste muy hábil con lo del frío.
-Sí, considerando que jamás en mi vida me haya dado frío.
Él bajó la mirada hacía mí y vi algo de peculiar en la forma en que me miraba, había una peculiar en la forma en que me miraba, había una luz y era tan extraño porque parecía un ciego que veía el sol por primera vez, me puso un poco nerviosa pero yo tampoco podía desviar la mirada.

miércoles, 6 de abril de 2011

Un nuevo amanecer

Una mañana con mucho sol, aunque no era de sorprenderse en un lugar como Brasil y aquí en Río de Janeiro, el clima siempre era bueno aunque con mi temperatura y la de Jacob aun si estuviéramos en Alaska jamás tiritaríamos de frío.
Volteé al otro lado de la habitación del hotel y ahí estaba mi lobo preferido, roncando levemente y con la boca abierta; me gustaba ver dormir a Jake porque jamás había asomo de culpabilidad o remordimiento, desde el encuentro que los Vulturis tuvieron con mi familia-Los Cullen-los lobos y otros amigos de mi abuelo Carslie, Jacob jamás volvió a ser igual, perdimos todo contacto con ellos y por seis largos años íbamos d continente en continente, de país en país; ya conocía suficiente del mundo Francia, Inglaterra, Rusia, Holanda, Alemania, China, Grecia, Polonia, Australia, Japón, México Argentina y ahora Brasil. Había sido  muy difícil convencer a Jacob pues pensaba que no era muy seguro, ya que Zafrina, Kachiri y Senna vivían por aquí, en las Amazonas y creía que si llegaron a tener la suerte de escapar de las garras de los Vulturis, ellos seguramente estarían buscándolos para así terminar de impartir la justicia que tanto proclamaban.
Ya no pude seguir pensando en todo eso y levanté a Jacob con un beso en la mejilla, aunque no sin antes haberlo golpeado con una almohada. Desayunamos sin fijarnos mucho en lo que contenía el plato, pues estábamos acostumbrados a las comidas raras, o por lo menos para nosotros sí lo eran.
-Jake, quiero ir a Italia-dije interrumpiendo su bocado.
-Nessie, ya hablamos de esto un millón de veces, no vamos a meternos a la boca del león
-¿Y no te importa saber algo sobre mamá? ¿O sobre tu propio padre?
Jacob tragó en seco y dejó los cubiertos frente al plato, fijó sus ojos en los míos con un semblante de angustia, se acercó un poco hacia mí y extendió su mano para acariciarme la mejilla.
-Reneesme-dijo poniendo su mano sobre la mía-por supuesto que me importa saber de ellos, aunque no lo creas me importa saber sobre los Cullen y más aún sobre mis hermanos, pero si vamos a Italia y ellos no están ahí, él chupasangre mayor nos matará y eso es por lo que Bella me mandó contigo, porque sabía que yo era capaz de protegerte, si vamos a ver a esas sanguijuelas todo lo que sacrificamos por ti será en vano.
Suspiré y entrelacé mis dedos a los de Jake, miré mi relicario, el que me había regalado mi mamá en la única navidad que estuvimos juntos, ‘Más que a mi propia vida’, decía dentro la inscripción en Francés con una pequeña foto de papá, mamá y yo.
-Tienes razón Jake, pero no vamos a huir siempre, llegará el momento en que encontraremos a mi familia, y para ello tenemos mucho tiempo, pero quiero que te quedes conmigo.
-Reneesme, yo siempre estaré contigo y me alegra estar a tu cuidado, si me hubieran alejado tanto tiempo de ti-hizo una pausa para aclarar la voz-me hubiera vuelto loco y hubiera tenido que buscar en cada rincón del mundo para encontrarte.
Después del desayuno fuimos a la biblioteca central para estudiar un poco de la historia de Brasil, aunque a mi lobito jamás le hacía gracia estudiar, yo insistía en hacerlo pues había dejado la escuela y muy irónicamente yo me había vuelto una tutora excelente pues yo nunca olvidaba nada y desde muy pequeña leía enciclopedias, libros y mucha poesía.